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Dispensario en Barrio

La Calera
por Ana Angeli

El siguiente es el relato de una doctora, quien conjuntamente con un grupo de miembros de una iglesia  local  de la ciudad de Villa María, emprendieron un proyecto de asistencia integral, que es un buen ejemplo de compromiso del cristiano con su comunidad.

En ocasión de que una familia de escasos recursos, habitante de Bº General Rocal, más conocido por La Calera, padecieron graves problemas de salud y tuvieron necesidad de realizar un largo viaje, hermanos de la iglesia pertenecientes a un  grupo que realiza apoyo solidario  a  las  contingencias  sociales,  denominado por ello, Grupo Bernabé, se acercaron para proveerles ayuda.

Fué así como comenzamos a recorrer el barrio, conocer su gente y ponernos al tanto de sus necesidades.

El Señor fué acomodando las cosas de tal modo que nos dimos cuenta de que podíamos y debíamos comenzar a actuar. Tuvimos el apoyo de estudiantes terciarios de la Escuela de Salud, futuros agentes de salud, quiénes en cumplimiento de sus prácticas de campo realizaron un relevamiento del barrio adonde los pobladores volcaron sus necesidades, sus aspiraciones, sus inquietudes y sus falencias personales.

Así se pudo averiguar el nivel de escolaridad, estado de salud, índices de saneamiento ambiental, estado de viviendas, provisión o no de agua corriente, pirámide poblacional, vacunación de los menores, cantidad de embarazadas y otros datos tanto o más importantes que pudieron ser evaluados una vez estudiada la encuesta.

De resultar esto y tras realizar varias reuniones con mujeres que en cierto modo lideraban el barrio y entre quiénes se contaba una hermana en Cristo, quién se trasladó a ese barrio para esa misma fecha y en cuyo hogar se realizan habitualmente las “horitas felices”, surgió la necesidad de instalar un Centro de Salud.

Cuando la comunidad se interesa en estos proyectos de amor al prójimo, el Señor abre todos los caminos; y así lo hizo.

En poco tiempo, entre todos nos organizamos y conseguimos un salón en préstamo al que los hombres del barrio reacondicionaron y pintaron. Se rescataron mobiliarios de un antiguo consultorio que funcionó en la zona varios años atrás, se decoró sencillamente con afiches y plantas y se cosieron y bordaron cubrecamillas.

Todos colaboraron con mucho entusiasmo: las mujeres más jóvenes redactaron y realizaron dibujos alusivos en tarjetas de invitación que se repartieron en el barrio y a algunos funcionarios del área de salud para el Acto de Inauguración.
El mismo se llevó a cabo el 20 de Mayo de 1990. Hubo tortas, refrescos, música y discursos emotivos de la comunidad barrial. ¡Fue hermoso!

Varios profesionales médicos y paramédicos ofrecieron sus servicios desinteresadamente y con mucho amor, y se distribuyeron horarios de atención diaria que se vienen cumpliendo desde entonces rigurosamente. Se cubren también servicios de enfermería y kinesiología. Conocida la situación de que un elevado número de niños no estaba vacunado, se organizó y llevó  cabo el plan completo de vacunación y actualmente se está realizando control para ingreso escolar.

Periódicamente se llevan a cabo charlas y talleres de educación para la salud: en la escuela para los niños y en domicilios particulares para mayores. Se tocaron temas como: prevención de edades de origen hídrico, higiene personal y de los alimentos, importancia de la prevención de enfermedades infectocontagiosas, vacunación, temas de educación sexual, métodos anticonceptivos y prevención del aborto.

Tenemos planes importantes de desarrollo social para el barrio, todos tendientes a elevar el nivel y lograr que a través del amor y la ética solidaria todos conozcan a Dios.

También se realizan controles nutricionales de lactantes y administración de leche a menores de dos años y a discapacitados. Periódicamente se redacta en el barrio un   boletín   informativo   cuya  misión  es  mantener el espíritu comunitario y de colaboración; se organizan también encuentros deportivos interbarriales que estimulan la convivencia y el conocimiento entre sí de los vecinos.

A los efectos de conseguir ciertos insumos básicos para el funcionamiento del dispensario solicitamos a Zona Sanitaria la provisión de medicamentos y algunos elementos indispensables de atención médica como tensiómetro, nebulizador, balanza, algún instrumental, etc., de este modo podemos promover sin cargo algunos tratamientos derivando a centros de más complejidad los casos que así lo requieran.

Estamos cumpliendo con las premisas básicas de la Atención Primaria de la Salud y el Padre nos está guiando sabiamente en nuestro quehacer. Tenemos proyectos ambiciosos para el futuro como: conseguir un terreno adonde construir un salón polivalente con la finalidad de poder desarrollar allí talleres de educación comunitaria, alfabetización, cooperativas de servicio y trabajo, guardería, salón de reuniones…

Es una tarea de amor y constancia que nos llena de alegría y nos hace sentir la presencia de Dios entre nosotros en cada acción de servicio, en cada palabra de aliento o de consuelo y en cada sonrisa de niño.

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