Hace tiempo que nos viene preocupando la falta de lectura bíblica y conocimiento de la misma en las iglesias. La lectura bíblica es a menudo casual, esporádica y fragmentaria. El diagrama del triangulo es para ilustrar este problema.
NIVEL A - debemos tratar de que cada creyente sea un activo lector de la Biblia. En realidad hay muy pocos creyentes que lean más que algunos versículos cada día. El temor de muchos es pensar que no van a entender, y la tentación es buscar ayuda en los libros. Ese temor es equivocado: la Biblia es su propio intérprete, y mientras se lee, mejor se entiende. Por eso es necesario enseñar a los creyentes a leer la Biblia copiosa, disciplinadamente y continuamente. Para cumplir ese objetivo esperamos que cada miembro de la iglesia se comprometa a dedicar
un mínimo de 15 minutos diarios de lectura.
NIVEL B - siempre insistimos que los hermanos deben leer la Biblia, pero rara vez se hace algo para ayudarlos. Sin plan, sin ayudas, pronto se desaniman y queda un sentimiento de culpa. Por lo tanto debemos acompañarlos en la lectura. ¿Cómo hacerlo?
Elaborar un plan común de lectura, sobre el mínimo de 15 minutos diarios. Se forman grupos que se reunirán una vez por semana, para comentar lo que cada uno ha leído. No se utilizarán diccionarios, ni concordancia ni otras ayudas. El grupo se reúne para estar atento a lo que la Palabra nos dice, y un guía puede conducir el comentario de la lectura comprensiva realizada.
De 8 a 12 lectores pueden completar un grupo, y hasta donde fuera posible, sería importante que cada miembro de la iglesia se integrara al plan. Una meta de lectura debe ser, por ejemplo: cubrir todo el Nuevo Testamento en un plazo determinado. Los círculos del Nivel B representan a estos grupos.
NIVEL C - El tercer nivel en el modelo, indica la formación de grupos de estudio bíblico en la iglesia. De la constante y amplia lectura diaria de la Biblia, es seguro que surgen hermanos con deseos de estudiarla detenidamente. En este grupo sí se utilizarán diccionarios, comentarios, concordancias y auxiliares. Pensamos que la iglesia debiera haber quienes quisieran profundizar el estudio de la Biblia para ser de mayor utilidad en la enseñanza en el seno de la iglesia.
Imprimir |