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LA ORACION Y LOS LIBROS

por SAMUEL ESCOBAR

No se aprende a nadar en un manual de natación, hay que arrojarse al agua. Ya en el agua, sin embargo, se puede imitar al buen nadador y seguir sus instrucciones. Es en ese sentido que nos ayudan algunos libros sobre la oración.

¡Cuánto podemos aprender de los Salmos, el libro de oraciones del pueblo de Dios! Orar cada día con uno de los Salmos puede ser una poderosa inyección de energía bíblica en nuestra vida diaria. Clásicos como Andrew Murray, han mostrado también cómo contemplar a Jesús mientras ora en los evangelios, y aprender con él en la "escuela de la oración".

Por ahora queremos mencionar tres libros que pueden ser de gran ayuda para quienes ya se han lanzado al agua y quieren crecer en la práctica de la oración. El primero un libro práctico de lectura fácil, y escrito por un pastor trabaja entre la gente joven y que es él mismo un hombre de oración. Se trata de En diálogo con Dios, por David Evans (Ed.Certeza,1976). Evans es un evangélico anglicano que ha trabajado en Inglaterra y en la Argentina y que actualmente sirve a Dios en el Perú. Su librito es una introducción sencilla y práctica al significado de la oración, su práctica y algunos de sus "secretos".

Para ayudarnos en la práctica diaria de la oración, por un tiempo puede servirnos un clásico de nuestro siglo: Diario de Oración Privada, por John Baillie (Casa Unida de Publicaciones, México,1970). Este libro contiene oraciones para la mañana y la noche de 31 días. Su autor, uno de los más serios teólogos escoceses de nuestro siglo, se refleja también en estas oraciones como un cristiano práctico y sensible. El mismo nos dice que "estas oraciones son estimadas como ayudas; no tienen el propósito de formar las devociones totales de la mañana y la tarde, ni de tomar el lugar de  otras oraciones individuales en favor de uno mismo o de otros".

Muchas veces, a lo largo de los últimos años, las oraciones de Baillie, nutridas de sustancia bíblica, nos han ayudado personalmente a orar, porque hemos visto

articuladas en sus palabras algunas ansias e intuiciones de nuestro propio corazón, que bullían sin tomar forma precisa. Como si un hermano mayor se acercase justo cuando estamos pataleando en el agua y nos dijese: "en esos casos, se nada así".

En la línea y el estilo de los best sellers ¿Vienes conmigo Jesús? y Oraciones para rezar por la calle, tenemos un librito evangélico escrito por el pastor argentino Arnoldo Canclini:

Contigo Señor, (Buenos Aires¢ 1969). El subtítulo de este libro es "oraciones de un hombre del siglo XX" y su autor nos dice, citando la exhortación paulina Orad sin cesar, "estas páginas tratan de rescatar el sentido de la frase bíblica, y de hacer sentir su importancia para este siglo XX, cuando para muchos quizás la única posibilidad de orar sea paradójicamente la de orar sin cesar, de sentir la presencia permanente de Dios a nuestro lado, caminando en la calle, sentándose a la mesa, trabajando en la oficina".
Estas oraciones comienzan en los asuntos cotidianos propios de la vida urbana de una persona "término medio".

Toman las cosas de cada día y las hacen materia de reflexión y conversación con Dios. Son breves poemas cuya lectura puede inspirarnos a la oración personal.
En realidad a orar se aprende orando. Pero ya lanzados en el agua

de la oración, estos hermanos mayores pueden darnos una manito, y ayudarnos a avanzar más rápido y mejor.

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