¡Ay, Señor, tengo miedos!
se ríen de mí y no tengo defensas,
¡quiero huir y tropiezo!
¡Señor, pienso que me rechazan!
Ay, Señor, se burlan…
Señor, estoy acorralado.
Construyo caminos,
transito por ellos imaginariamente,
me pierdo, me extravío, me asusto.
¡Señor, qué soledad la mía!
Quiero decir algo
y me entienden otra cosa.
Busco alivio a mí mismo,
pero la emoción es momentánea,
me doy ánimo
sólo hasta la fecha del encuentro.
¡Ay, Señor hago magias para encontrarte
y sólo obtengo silencio…!
Hablo, predico, testimonio de Ti,
pero me siento vacío.
Hago elaboraciones obsesivas,
discuto, peleo y leo.
Y Tú no estás, Señor.
¡Ay, Señor, me has abandonado!
Me has entregado a mis propias fantasías.
Publicado por: Administrator
Categorias:
Poemas Cristianos

