por CARLOS HERNÁNDEZ
Yo soy la resurrección y la vida:
el que cree en mí,
aunque esté muerto, vivirá.
San Juan 11:25
Fuiste mi mamá
¡Mi adorada mamá!
en quien crecí de la nada.
Tuve una noche obscura en ti
y una mañana luminosa
en tus cálidos pechos.
Todos los juegos
son aquel juego de Pascua que me enseñaste.
“Hoy tirate al suelo
y hace tumbacarneras
porque hoy es Pascua
y resurrección significa la Pascua”
-alegre, me dijiste-.
Mamá hoy llorando
recién entiendo tantas cosas,
que antes mamá, no entendía!
Por ejemplo…
Mis hijos están creciendo Mamá…
Mis hijos están creciendo Mamita!
Hace unos días…
era de noche, y estaba solo en casa,
de pronto sentí tu presencia
eras más joven que yo
creí verte muy feliz.
Luego me dormí…
como cuando dormía en tu regazo,
y soñé…
soñé con el esplendor de la vida.
Posadas, invierno de 1994
Publicado por: Administrator
Categorias:
Alabanza y Adoración
Poemas Cristianos

