Cadáver insepulto
tu liturgia hermosa,
tu teología racional
sin milagros,
tu congregación
sin comunión,
tus obras sin fe
y esa ominosa ausencia del amor.
Hiede,
pero llegará la hora
en que ni siquiera hieda,
serán sólo huesos
blanqueados por el tiempo,
podrás acomodarlos bellamente
de uno u otro modo;
sólo te molestará
encontrarlos removidos,
pero lograrás volverlos a su orden.
… finalmente serán
sólo bellos huesos secos.
Ester Otero de Tejerina
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Categorias:
Poemas Cristianos

