por TOYOHIKO KAGAWA
Tú que en el mismo corazón
De mi amoroso corazón habitas
Oye esta confesión;
Debes saberlo:
Yo soy el hijo del dolor;
Para contar mis penas
No me bastan los dedos.
Todo me entegas tú,
Amante;
Mas yo,
Pobre que soy,
Nada tengo que darte.
Sabe
Que has contraido nupcias
Con la pobreza y con la angustia;
Conmigo sobrellévalas,
Que ya mañana
Habrá pasado la tormenta.
Publicado por: Administrator
Categorias:
Poemas Cristianos
Sexualidad

