Hace unos días visitó nuestra Iglesia en Villa María, un grupo de hermanos pertenecientes al judaísmo mesiánico, quienes festejaron con nosotros la tradicional ceremonia de la Pascua a la usanza de los judíos. Finalmente todos nos emocionamos cuando quienes dirigían la ceremonia nos invitaron en el momento preciso en el que Jesús instituyó la Santa Cena, a participar del pan y del vino. Ese domingo fue inolvidable la experiencia comunitaria en la que participamos.
Aprovechamos la oportunidad de entrevistar a Guillermo Sedaca, que pertenece a este movimiento, para que nos aclare algunos conceptos sobre el judaísmo mesiánico, y que nos dé su perspectiva sobre el tema que hoy nos ocupa en Compromiso Cristiano.
ENTREVISTA A GUILLERMO SEDACA
- Guillermo ¿Podrías explicarnos qué es el Judaísmo Mesiánico?
- El Judaísmo Mesiánico es un movimiento bíblico del pueblo judío que ha llegado a creer que YESHUA (JESUS) es el Mesías prometido a Israel.
En este momento se estima un número aproximado de más de cien mil, que se congregan en distintas congregaciones mesiánicas establecidas en EEUU, Inglaterra, Francia, Israel, Australia, Africa del Sur, Brasil, y también en Argentina (4 o 5 en Argentina).
- ¿Es judaico creer en JESUS?
Para muchas personas, el hecho o concepto de que un judío crea en JESUS, es una contradicción. La razón es que dichas personas tienen en la mente una dicotomía, por un lado ponen a los judíos con el judaísmo y por el otro a los cristianos con el cristianismo.
En mi opinión, uno puede ser judío o cristiano, pero no es muy sencillo hacer una dicotomía tan simple.
Si retrocedemos dos mil años nos encontramos que YESHUA, era un judío, viviendo en tierra judía, entre gente judía.
- Los apóstoles y los escritores del Nuevo Testamento eran judíos, y por muchos años la creencia en YESHUA era considerada un concepto judío.
La pregunta en ese momento era: ¿Será Yeshua el enviado también para el pueblo gentil? Dios les revela a esos judíos mesiánicos que JESUS era el Mesías de judíos y no judíos paganos, y de cada nación comienzan a convertirse a esa fe judaica. A través de los años el número de creyentes se incrementa y llega a dominar al Movimiento Mesiánico y al morir los apóstoles y los primeros judíos mesiánicos, la voz judaica inicial desaparece.
Esa pérdida continuó hasta llegar así a ser una paradoja de la historia. Se considera “raro” que una persona judía crea que YESHUA es el MESIAS.
Reconozco que en este tiempo, el judaísmo mesiánico, es un renacimiento espiritual, es parte de un avivamiento, es un retorno a la fe de los judíos mesiánicos del primer siglo, libre de impedimientos y tradiciones.
Los judíos, no pueden ignorar las raíces (sus raíces) judías, y el crecimiento de las congregaciones mesiánicas alrededor del mundo confirman esta posición.
Mi padre fue el primer judío que aceptó al Mesias en Argentina, hace más de cincuenta años, cuando llega el primer misionero judío de los EEUU. A mis padres se los “asimila” a una iglesia cristiana, diciéndoles además que “ya no eran judíos, sino cristianos”. Este hecho hizo que hayamos dejado en el camino muchas hermosas tradiciones, como así también habernos alejado de nuestra familia judía, habiendo perdido así muchas oportunidades de hablarles del MESIAS.
- Para un judío acostumbrado a la ley que está tan arraigada a la historia de su pueblo ¿Qué significa encontrarse con la gracia?
- En primer lugar debo decir que la gracia significa lo mismo para un judío mesiánico, que para un gentil.
Es decir, todos somos salvos por la gracia del Mesías JESUS.
Debo aclarar que para los judíos es muy importante el hecho de ser una “buena persona”, que sus acciones sean agradables, que favorezcan a la comunidad, pero como judíos mesiánicos sabemos muy bien que somos salvos por la GRACIA de DIOS, y no por nuestras buenas acciones, por lo tanto no ponemos ninguna confianza en ellas, aunque algunos judíos creyentes en el Mesías, observan algunas tradiciones y/o costumbres como expresión de amor y fidelidad a su pueblo.
Otro aspecto a considerar es el hecho de querer guiar la vida o tomar en cuenta la Ley de Moisés para tener una entrada. YESHUA no vino para echar por tierra la ley de Moisés, pero su misericordia es mayor.
En este aspecto un judío, no mesiánico, seguramente va a tener una interpretación distinta.
- ¿Cómo interpreta un judío, acostumbrado
- En realidad, los judíos y los cristianos vivimos en un mismo mundo. Sin embargo,los judíos comparten algo distintivo, y es que debido a que por muchos años no han podido vivir en su tierra y en su cultura, desarrollaron una gran capacidad de adaptarse a un mundo y a culturas cambiantes.
Un judío tiene la percepción, de que Israel es el eje del mundo. Vemos la actuación de Dios en el mundo a través de lo que está sucediendo en nuestro Israel.
Hay una cita de C.S. Lewis, en la introducción del Libro “Humo en la montaña”, de Joe Davidman, que quiero mencionar como una sintesis de lo que quiero expresar. La misma dice “En un sentido el judío convertido es el único ser normal en el mundo. A él fueron dadas las promesas en primera instancia, y él ha aprovechado de ellas. El llama a Abraham su padre por derecho hereditario y por cortesía divina. El ha estudiado, se ha preparado para sus exámenes en orden, él ha comido del banquete, de acuerdo con el menú; el resto del mundo, es desde un punto de vista un caso especial tratado bajo una situación de emergencia. Es decir que ha comido el postre, y después, el plato principal; ha rendido el último examen y luego comenzó con materias del primer año.
¿CONOCE USTED AL MESIAS?
por CARLOS HALFF
Soy Judío-Cristiano. En otras palabras, creo que Jesús es el Mesías prometido de Israel. No crean que por esto he dejado el Judaísmo. Soy Judío y siempre lo seré. Cuando en 1943 acepté al Mesías, no abandoné nada, simplemente agregué algo más.
La mayor parte de los Judíos todavía están esperando la llegada del Mesías. Pero hace casi 2000 años, Jesús, el Hijo de Dios, vino del Cielo y dio cumplimiento a las profecías del Antiguo Testamento concernientes a la primera venida del Mesías. Nuestra gente obró equivocadamente en el trato dado a Yeshua Hameshiach, y desde entonces hemos sufrido por ello. Déjeme darle cuatro pruebas definitivas que demuestran con seguridad el hecho de que el Mesías ya ha venido.
Primero, la Biblia no dice que el Mesías ya ha venido. En el libro de Miqueas, en el Antiguo Testamento, capítulo cinco, versículo dos, leemos: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Juda, de ti me saldrá el que será el Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”. Y también está escrito, “Por lo tanto , el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel” (que significa Dios con nosotros) Isaías 7:14. Aquí se nos dice con toda claridad en estas dos profecías dónde y cómo tenía que nacer el Mesías. La única persona en la historia del mundo que puede cumplir estas profecías perfectamente es Jesús. Nació en Belén, y nació de una virgen Judía llamada María, de la familia del Rey David.
En segundo lugar, la historia nos confirma que el Mesías ya ha venido. Es un hecho perfectamente conocido que cuando Jesús hizo su aparición hace casi 2000 años, mucha gente de su tiempo le reconoció y aceptó como su Mesías y Salvador. El vino a su pueblo Judío y muchos creyeron en él y le siguieron. Simplemente no podían dar la espalda a quién hablaba palabras maravillosas de vida y realizaba milagros poderosos de poder divino. Sin embargo, como nación, los Judíos rechazaron a Jesús. Pero Dios utilizó este hecho para abrir las puertas de la fe a los Gentiles, y la historia nos cuenta que muchos Gentiles aceptaron a Jesús como su Mesías y Salvador. Todos estos son hechos históricos.
En tercer lugar, los grandes hombres de la historia nos dicen que el Mesías ya ha venido. El rabino Saulo de Tarso, conocido como el gran apóstol Pablo, proclamó que “siendo aún pecadores, Cristo, el Mesías, murió por nosotros”. En 1670 el Rabino Salomón Franco encontró en Jesús a su Mesías. El Dr. F.C.Ewald, nacido en un hogar judío al promediar el siglo XIX dijo: “El evangelio del Mesías tiene el poder de cambiar los hombres.” Willian Wilberforce, el amigo de los esclavos, también descubrió en Jesús el Mesías de Israel. Lord Shaftesbury, llamado el amigo de los solitarios, también confió en el Mesías Jesús. Muy temprano en su vida experimentó la paz que viene como resultado de la fe en Dios. Todos estos grandes hombres de la historia, y muchos, muchos más, creyeron y recibieron a Jesús como su Mesías y Salvador y dan prueba de que el Mesías ya ha venido.
Finalmente, es nuestra propia experiencia personal la que nos dice que el Mesías ya ha venido. Cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador personal y le recibimos en nuestro corazón, Dios nos salva. Nos da el don de la vida eterna por medio de su Hijo. Nuestros pecados son perdonados y tenemos verdadera paz y alegría en nuestro interior. Sabemos que somos liberados de la culpa de nuestros pecados pasados, del poder del pecado presente y muy pronto de la misma presencia del pecado. Sí, es nuestra propia experiencia personal la prueba más grande de que el Mesías ya ha venido.
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