Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

El encanto de una mujer de oración

Doña Dominga Alloco; una persona muy especial.
No dejaba de orar diariamente durante largas horas con devoción y fe extraordinarias, y sin olvidar a ninguna de las personas que le habían solicitado su intercesión para enfrentar una dificultad. Ese era su ministerio, y todos en la Iglesia lo sabían.

Muchos estudiantes, de colegio secundario o universitario, solían pedirle que pusiera sus nombres en la lista de oración para que el Señor los bendijera en un futuro examen. Algunas mujeres le encomendaban problemas del hogar para que ella intercediera ante el Señor con sus ruegos. No pocas veces hombres de negocios o profesionales le encomendaban temas de oración.

Cada día ella comenzaba muy temprano con una bella oración impregnada de devoción y sabiduría, que ella misma había escrito en la primer hoja de una libretita en cuyo interior anotaba los temas y las personas que se lo solicitaban. Con su escasa educación primaria y con letra temblorosa e insegura la había redactado hacía más de 30 años.

Sentada en su sillón preferido bajo una ventana, y desde el cual podía controlar los pormenores del funcionamiento de su casa, iniciaba el día con la lectura de su propia oración, y luego iba siguiendo su lista de motivos de intercesión.

Sus hijas me contaron que acostumbraba a mirar un programa de televisón en el que el animador le despertaba una natural simpatía. Entonces comenzó a pedir diariamente para que esta persona llegara a tener un encuentro con Dios. Y continuó haciéndolo durante años… hasta que se enteró de su conversión a Cristo.
Ahora Doña Dominga ya no está, y toda la Iglesia percibe y lamenta el gran vacío que dejó esta humilde sierva de Dios.

Oración de Doña Dominga

Señor y Padre Celestial,
te ruego que me enseñes
a servirte con humildad,
y corazón limpio.
Quiero ser siempre fiel
y agradarte.
Señor, quiero que mis oraciones
sean siempre fervientes,
para que tengan el poder de llegar
al trono de Tu gracia
por medio de nuestro Señor Jesucristo.
En su Nombre,

AMEN

21 comentarios

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × cinco =